IRIDOLOGIA


La iridología o iriología o iridiología es un método de diagnóstico no contrastado, empleado por la medicina alternativa, cuyos orígenes supuestamente se remontan al antiguo Egipto, y se afirma habrían sido utilizado también por Hipócrates y sus seguidores en el siglo IV a. De acuerdo con sus seguidores, permitiría conocer el estado de salud físico, emocional y mental de la persona, así como su historial clínico y tendencias futuras, a través de la observación e interpretación de una serie de lesiones, manchas, líneas y decoloraciones que se van reflejando en el iris del ojo. La iridología no se sustenta en estudios de investigación de calidad y es considerada una pseudociencia.

El ojo humano tiene un origen embriológico común con el sistema nervioso central, siendo una proyección de este sistema hacia la superficie que actúa como un órgano de los sentidos.

El iris cuenta además con una rica inervación e irrigación, constituyendo un microsistema donde, según los iriólogos, se reflejaría el estado de los diversos tejidos del organismo. De esta forma esta práctica postula que se van reflejando en el iris, a través de marcas específicas, los desequilibrios que alteran los tejidos orgánicos; siendo posible reconocer señales incipientes de disfunsión tisular específica, lo que permitiría prevenir la aparición de daños estructurales en el organismo.


Es importante aclarar que la iridología (también llamada iridodiagnosis o iris-diagnosis) no realiza diagnósticos de enfermedades alopáticas específicas, sino que entrega información relacionada con la tendencia de evolución y el estado de los diferentes tejidos del organismo.

Sus practicantes relacionan sus observaciones con unos gráficos del iris que lo dividen en zonas que corresponden con zonas específicas del cuerpo humano. Los iridiólogos ven los ojos como "ventanas" por las que es posible ver el estado funcional y de salud del paciente.

Los iridólogos utilizan los mencionados gráficos para diagnosticar qué sistemas y partes del cuerpo están sanos y cuáles están hiperactivos, inflamados o doloridos. Los profesionales utilizan esta información para evaluar la propensión del paciente hacia ciertas enfermedades, confirmar problemas de salud antiguos o predecir futuros problemas de salud que se pueden estar gestando. Como sólo es empleada para el diagnóstico, los impulsores de esta corriente suelen estudiar y practicar otras especialidades de la medicina alternativa como la naturopatía, la homeopatía, la medicina bioenergética, la acupuntura, entre otras.


Historia de la iridología -
Ignatz von Peczely (1826 - 1911): Su experiencia con la iridología se inició a los 10 años de edad, cuando a una lechuza que trataba de liberar de un arbusto se le rompió una de sus patas. Al cuidarla, afirmó que pudo observar la aparición de una señal negra en el iris del ave, que hasta entonces había estado limpio y claro. Luego, durante su recuperación, habría observado que la señal se aclaraba, hasta quedar como una mancha blanca. La conexión entre ambos eventos, la herida y la curación, la mantuvo en su mente hasta que creció y comenzó sus estudios de medicina. Durante años, Paczely se dedicó a estudiar los ojos de sus pacientes, mientras trabajaba como homeópata y, más tarde, al graduarse como médico. Su profesión le habría dado la oportunidad de relacionar sus descubrimientos con pacientes estudiados antes y después de operaciones quirúrgicas, además de las numerosas autopsias que practicó.

Von Peczely elaboró uno de los primeros gráficos europeos del iris vinculado con el resurgimiento moderno de esta técnica, publicando en el año 1886, en alemán, la primera topografía del iris en la Hoja semanal homepática. Posteriormente, en los albores del 1.900, Lils Liljequist, homeópata suizo, completó y mejoró el mapa de von Peczely. Liljequist introdujo la iridología en Norteamérica y fundó la escuela americana de esta disciplina. Otros destacados iriólogos de esta escuela son Henry Lindlahr, el mejor iriólogo nortemaricano de principios del siglo XX, quien publicó numerosas obras sobre medicina naturista; y el Dr. Bernard Jensen, probablemente el más conocido de los iriólogos norteamericanos de la actualidad, autor del libro Ciencia y práctica de la iridología.


El primero en establecer una topografía del iris en lengua francesa fue Leon Vannier, uno de los homeópatas más importantes de Francia en la primera mitad del siglo XX.
Por su parte, Josef Deck, sanitario del ejército alemán preso en Rusia, tuvo la oportunidad de observar numerosos iris de los presos enfermos. Cuando regresó a Alemania publicó numerosas obras con gran profusión de casos clínicos, constituyendo el primer aporte a la iridología científica y clínica. Otros grandes investigadores de esta disciplina son Theodor Kriege, su discípulo Lindemann, de la escuela alemana de iridología; y Angel Bidaurrazága, médico oftalmólogo de Bilbao, en España, que publicó el primer texto de iridología en español. Posteriormente, en Barcelona, el Dr. Fernández publicó el libro Iridodiagnosis.